La tabla de entrenamiento: la herramienta del personal trainer

la tabla de entrenamiento: la herramienta del personal trainer

Allí donde veas un personal trainer, allí habrá una tabla de entrenamiento. No una para hacer surf sino una que se acerca a un potro de tortura en las primeras sesiones de sus clientes. Si lo tuyo es motivar a la gente para conseguir sus objetivos y tienes mano de hierro con las personas menos constantes quizá esta sea tu profesión ideal.

“La pelea se gana o pierde lejos de los testigos, tras las líneas, en el gimnasio, en la carretera, lejos de donde bailo bajo esas luces”, (Muhammad Ali, boxeador)

Puedes realizar un curso de entrenador personal y comprobar si es tu vocación. No será tiempo perdido si decides seguir con tu actual ocupación. Habrás aprendido a ejercitarte correctamente y a ayudar a la gente de tu entorno con esas actividades difíciles.

 

Tus secretos como entrenador personal

¿Nunca hiciste el remolón para ir a la clase de gimnasia en el colegio? ¿Eres de los que se apunta a cualquier actividad física que te propongan tus amigos? ¿Has perdido la cuenta de las carreras que has corrido y ya preparas el salto a la maratón de Berlín? Está claro que te gusta la acción y lo de estar sentado o sentada en el sofá no es lo tuyo.

Pues con el tipo de sociedad que tenemos podrías convertir tu pasión para el tiempo de ocio en tu trabajo. Así nunca lo sentirás como una carga insoportable que te haga luchar contra el calendario con la llegada de cada lunes.

Es posible que tu dedicación actual te aburra, no te llene o te guste pero creas que podrías encontrar algo que te encantara. El que te satisfaga un trabajo no quiere decir que no puedas seguir aprendiendo y buscando oportunidades de crecimiento en otros campos.

Dado tu carácter activo, quizá sea el momento de formarte para realizar entrenamiento personal e individualizado a tus vecinos. Hay un montón de academias, tanto presenciales como online, que están esperando que llames a su puerta.

Allí te enseñarán cuestiones clave del cuerpo humano que has de tener en cuenta para imponer rutinas a tus clientes y evitar lesiones. No obstante, uno de los momentos más importantes será cuando te ayuden a crear tu primera tabla de entrenamiento. Ese será tu secreto para convertirte en el personal trainer más demandado.

 

Una herramienta de trabajo indispensable

Puede que si te especializas y empiezas a hacer algunos planes de entrenamiento convivas con máquinas como la cinta de correr, la elíptica o la bicicleta estática. En tu despacho, más que folios, habrá cintas para ejercitar los músculos, colchonetas, balones y pesas, por enumerar algunos ejemplos.

No obstante, tu principal compañera de viaje va a ser la tabla de entrenamiento. ¡Encima no necesitas espacio para moverla si te trasladas a los domicilios particulares! Una ventaja que la hace indispensable como herramienta de trabajo. Y si no que se lo digan a los profesionales que ofrecen adelantos, con dibujos incluidos, por internet…

Si todavía estás pensando en atreverte con la formación no conocerás muy de cerca uno de esos planes, pero seguro que has visto a personal de tu gimnasio acompañando a los clientes por distintas máquinas de las instalaciones. Seguramente les haya marcado distintas rutinas que aparecen recogidas en esa tabla.

“Los que piensan que no tienen tiempo para hacer ejercicio, tarde o temprano encontrarán tiempo para estar enfermos”, (Edward Stanley, político)

Tu tarea como personal trainer será confeccionar tu propia lista de ejercicios. Hablamos de una pero probablemente tengas que preparar distintas tablas en función de las demandas que tengas. O puedes tener un entrenamiento personal de base para todo el mundo que siempre se mantiene en esa herramienta laboral que no se puede tocar.

La opción más habitual es ir intercalándolo con otras dinámicas que vengan bien para conseguir más músculos, adelgazar o tonificar cierta parte del cuerpo. Pero como experto o experta, serás tú quien tome las decisiones. Puedes fijar en la tabla de entrenamiento una consecución de sentadillas, abdominales, zancadas, planchas, rutinas de equilibrio y fuerza, prácticas para fortalecer los gemelos o para ganar fondo en los pectorales.

 

Establecer rutinas deportivas a demanda

Esas pautas que tengas en la mente y vayas poniendo dependerán de si estás en una sesión con alguien que busca perder peso o con alguien que quiere tener unos abdominales dignos de la portada de la revista Men’s Health. Es importante que tengas presente en todo momento el objetivo que quieren alcanzar al contratarte.

En este último caso prepararás rutinas continuadas para los abdominales y puedes intercalar algún día para hacer deporte en una máquina o un circuito complementario de GAP, para fortalecer los glúteos, los abdominales y las piernas a la vez.

Tu guion ha de variar un poco en función de la meta de cada cliente y su relación con el deporte hasta que te contrataron.

Si ayudas a alguien a bajar de talla el trabajo será global y puedes encargarle repeticiones de tareas de brazos y pecho, squat lateral con salto tocándose el pie, piernas y glúteos o zancadas alternas con saltos.

Como profesional, tu labor también será saber en qué grado puedes tirar de cada persona en función de si está acostumbrada a practicar deportes o no. También es muy importante que la animes, que ejerzas como buen o buena coach.

Las pautas irán destinadas a tonificar, ganar masa muscular o perder peso con urgencia; se pueden modificar en función de lo que progrese cada persona.

 

Una dedicación con múltiples formas de organizarte

Con la sociedad de la urgencia y la organización de la vida al milímetro acechando al otro lado de la puerta de casa, el de entrenador personal es un trabajo con mucho futuro. Se busca que te adaptes a las necesidades y los horarios de quien te contrata.

Podrás ofrecer tus servicios de manera autónoma. Hay profesionales que se desplazan a domicilio para dar clase y otros que quedan en un parque con mobiliario urbano que les permita desarrollar su tabla. A mucha gente no le gusta ir al gimnasio porque se siente observada y avergonzada.

También te encontrarás con compañeros que, dado el volumen de clientes que tienen, se permiten montar su propia oficina en un bajo o un piso de alquiler. Cada vez hay más personal trainer que trabajan de esta forma.

Montar tu propia oficina de entrenador requiere una inversión importante para crear un pequeño gimnasio; seguramente repercuta en tus tarifas.

Hacer tu labor siendo empleado es otra opción. Hay gimnasios y centros de bienestar que cuentan cada vez más con este perfil en sus plantillas. Normalmente atenderás a cliente por cliente pero hay quien hace ofertas para dos o para grupos que preparan las pruebas físicas de unas oposiciones, por poner dos casos prácticos y reales.

 

Tendrás un futuro en un mercado laboral emergente

¡Has decidido por fin que quieres ser personal trainer! Apúntate a curso de entrenador personal antes de nada y así podrás aprender a realizar entrenamientos específicos. Pero antes debes conocer el funcionamiento del cuerpo humano con el entrenamiento deportivo.

Desde Cursos.es te ayudamos a encontrar el centro de estudios más adecuado. Puedes utilizar nuestro buscador rellenando el código postal y dejándonos una vía de contacto para facilitarte información detallada.

Y tú, ¿qué tabla de entrenamiento le vas a poner a tus alumnos? Prepárala y súmate a un mercado laboral en constante crecimiento.