Peluquería para gatos con las formaciones de peluquería canina

peluqueria para gatos en los cursos caninos

A medida que evolucionan las sociedades modernas surgen nuevas necesidades, y aunque pueda parecer surrealista, nuestras mascotas también demandan nuevos cuidados y requieren de las más avanzadas técnicas de belleza. Por todos es bien sabido que uno de los sectores que sube como la espuma es el de las peluquerías caninas. Pero, ¿y si os dijese que también los gatos se suman a la presunción y son cada vez más las personas que se forman en peluquería para gatos?

Parece increíble, pero nada más lejos de la realidad. Perros y gatos poco tienen que ver, y sus diferencias se han hecho eco a lo largo de la historia para enfrentarlos en una comparación de mascotas en la que, los felinos, suelen salir peor parados.

Indómitos, salvajes, independientes y astutos; lo cierto es que los gatos nos necesitan menos, son más autónomos y suspicaces, y a limpios y coquetos, no hay quien les gane.

Si tenéis gatos lo sabréis, día y noche, sobre cualquier lugar y superficie, sin importar la hora o el tiempo atmosférico, los mininos se lavan continuamente. Parece casi una obsesión, y es que su instinto así se lo pauta. Han de lavarse, de estar limpios siempre, de forma imperativa. Se lamen a sí mismos y también unos a otros como protección y cuidado de los que asumen como miembros de su manada.

 

Peluquería felina

Entrando ya en el terreno que nos ocupa, hablaremos de las técnicas de peluquería canina aplicables a las peluquerías para gatos.

Es importante tener en cuenta una serie de realidades que van más allá de mitos o leyendas. La primera de ellas es que, por norma general, a los gatos no les gusta el agua. La cosa cambia si los enseñamos desde pequeños, con calma y paciencia, a dar relajantes baños de agua calentita. Los felinos tienen fama de sibaritas y amantes de la buena vida, así que lo más probable es que terminen por relajarse y dejarse hacer.

 

¿Los gatos necesitan bañarse?

Los gatos no tienen mal olor y suelen mantener impecable su pelaje sin necesidad de baños, pero es recomendable bañarlos de vez en cuando. Existen infinidad de contaminantes en el ambiente que van desde la polución típica de toda ciudad, hasta la adherencia a su pelo de limpia suelos y demás productos de limpieza. Bañarlos ayuda a minimizar la cantidad de toxinas que ingieren al lamerse.

Decidir si nuestro gato necesita o no bañarse es una cuestión que solo nosotros podemos valorar dependiendo de su estilo de vida, pero siempre anteponiendo el bienestar del animal.

 

Nudos en el pelo

Aclarado el tema del baño, otra de las necesidades estéticas de muchos gatos, sobre todo de los de pelo largo, es aquella que afecta a su pelaje, en concreto, a los nudos que puedan formarse.

Gatos de pelo largo como los Persa, Maine Coon y Bosque de Noruega, necesitan cepillarse con frecuencia para eliminar el exceso de pelo que termina en nuestros muebles, ropa y lo que es peor, dentro del propio gato al lamerse y que propician las molestas bolas de pelo.

Cepillar al gato es obligatorio y debemos enseñarlo desde pequeñito. Con el cepillado eliminaremos toda esa cantidad de pelo muerto, exfoliamos y masajeamos el cuero cabelludo y la circulación; y como consecuencia nuestra mascota lucirá más hermosa y saludable.

De nada sirve llevar al gato a la peluquería si después en casa no le cepillamos habitualmente.

 

Cómo ser peluquero gatuno

Si te gustan los gatos y sus peculiaridades y además eres un apasionado de la estética y los cuidados personalizados, nuestra recomendación es que realices un curso de peluquería para mascotas. Si bien es cierto que en su gran mayoría están centrados en técnicas de peluquería canina, cada vez son más los cursos especializados en las características únicas de los gatos.

Tendrás como clientes a las mascotas más exigentes, así que el reto será grande, como más grande será tu recompensa.

Hay muchas peluquerías que saben tratar a los gatos, muestran empatía y respeto y son capaces de bañarlos, cepillarlos y hasta de meterlos al SPA sin necesidad de anestesia o tranquilizantes.

Desconfiado, observador, esquivo, miedoso y coqueto; si conquistas a un gato será tuyo para siempre.

La clave está en la formación de estos profesionales, en su alto grado de compromiso para con los pequeños felinos, propicios al estrés y fuertemente territoriales. Además de hacer un curso de peluquería para gatos, el complemento ideal sería realizar alguna formación específica sobre el comportamiento de los mininos.

Existen muchas técnicas de la peluquería canina que podremos aplicar a los cuidados estéticos de los felinos, pero no podemos obviar que los gatos no son perros, y por lo tanto, su comportamiento y sus reacciones nada tienen que ver.  Si realmente quieres ser un profesional pionero y exclusivo en peluquería para gatos lo primero es que les conozcas, que sepas cómo tratarlos y comprenderlos.

¡Fórmate e infórmate! matricúlate en un buen curso de peluquería para gatos, muchos de los cursos de peluquería canina incluyen en su temario la peluquería felina. Lo importante es que conozcas bien a tu futuro cliente para saber cubrir todas sus necesidades y hacerlo sentir como en casa.

Con las personas funciona, y es que si vamos a un salón de belleza en el que nos tratan bien, nos escuchan y hacen todo lo posible por conocernos y saber qué nos gusta y qué no, y además nos dejan guapos, volvemos.

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